La Clave Para Tener Una Vida Que Cuenta, Sentirte Feliz y Prosperar

Estimado/a Lector,
¿Quieres saber como tener una vida que cuenta?
Nos decía Benjamín Franklin que no importaba cuántos años vivíamos si verdaderamente no teníamos una vida que cuenta; es decir, una vida al servicio de los demás.

¿Cómo tener una vida que cuenta? -Quizás  te estés preguntando en este momento.

Es por ello que he creado el siguiente video en donde comparto contigo, según mi percepción y experiencia, la clave que te va a permitir tener una vida que cuenta.

Espero que disfrutes viendo el video tanto como yo he disfrutado haciéndolo, y que una vez que termines de verlo, me compartas tu opinión.
 
 
A tu servicio siempre,
Fortuna.

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La Influencia de tu Paradigma Mental En Tu Camino Hacia La Prosperidad

El ser humano es como una planta que nace para dar frutos. Ella nace, germina y se expande para servir a otros en diferentes formas.

De la misma manera el hombre está supuesto a nacer, germinar y expandirse para servir a otros. De esa forma puede ser retribuido. La Ley Cósmica Universal le da lo que se merece según sus acciones. Sin embargo, la mayoría de las personas no reciben nada ni mucho menos lo que esperan o desean.

Tradicionalmente se dice que “no avanzan” porque su paradigma mental los tiene encasillados, los paraliza y no les deja lograr sus propósitos.

En realidad el hombre es producto de su paradigma mental. “Dime lo que piensas y te diré quién eres”.

Y partiendo de esta premisa es necesario determinar qué es el paradigma mental y cuáles son sus componentes.

Analizaré un poquito y partiré de la premisa que eres producto de tus pensamientos.

Pero, ¿de dónde provienen los pensamientos? Los pensamientos son manifestaciones de los diferentes defectos sicológicos que todo ser humano tiene en su interior. Comúnmente son conocidos como los Pecados Capitales.

Los seres humanos al nacer traen en su interior una semilla llamada conciencia. Esta semilla es la expresión divina que todos traemos como calidad de humanos.

Lamentablemente la conciencia, en la mayoría de los casos, se encuentra encasillada, enjaulada por elementos indeseables que nos gobiernan y nos hacen actuar de manera contraria a nuestros deseos.

Los pecados capitales son como una maleza que rodea a la semilla divina impidiéndole germinar y expandirse. Por esa razón la semilla no se manifiesta. Los que se manifiestan son los defectos en forma de pensamientos, que luego adquieren forma de sentimientos y por último de acciones.

Cada manifestación de un defecto o de cada uno de los defectos va constituyendo nuestro paradigma mental.

Desde este punto de vista, el paradigma mental se alimenta y retroalimenta desde la manifestación de cada uno de los defectos sicológicos del ser humano.

El paradigma mental es pues el conjunto de elementos que conciente e inconscientemente están almacenados en nuestra mente y que afloran de manera conciente e inconsciente en cada instante de nuestra existencia.

Es el conjunto de pensamientos: valoraciones, mitos, creencias, dudas, temores, etc., etc., etc. que almacenamos desde nuestra niñez y que expandimos hasta que dejamos de existir.

¿Cómo adquirimos el paradigma mental?

Lo adquirimos desde niños, escuchando, en primer lugar, a los que nos rodean. En segundo lugar, permitiendo que nuestros defectos sicológicos nos gobiernen. En tercer lugar, siguiendo las tendencias de la mayoría de la población.

Como mencione anteriormente, el paradigma mental corresponde a pensamientos o manifestaciones que se relacionan estrechamente con los denominados “pecados capitales”.

Desde tu nacimiento has estado expuesto a una serie de ideas, creencias y mitos, los cuales se han ido constituyendo en tu conjunto de valores. Estos valores se arraigan y enclaustran en tu mente y delimitan tu existencia. Constituyen tu paradigma mental, que no viene a ser otra cosa más que la forma como ves el mundo, tu cosmovisión.

No eres consciente de esto, sin embargo su influencia es nefasta.

Son creencias, mitos o valores que adquiriste de forma inconsciente de tus padres, familiares y/o personas cercanas a tí desde tus primeros años de vida.

Desde niños y de instante a instante, las manifestaciones de estos defectos germinan y se van reforzando por el paradigma mental de padres y familiares, maestros de escuela y demás personas cercanas y de influencia en nuestras vidas, y, poco a poco, a medida que se van “engordando”, también van multiplicándose y luego expandiéndose.

Es de esa manera como una persona empieza a formar su paradigma mental.

Poco a poco, el ser humano empieza a almacenar un conjunto de valoraciones, mitos, creencias, dudas, temores, etc.; y, sin darse cuenta, empieza también a expandir elementos negativos.

Como resultado de esta expansión, no obtiene lo que desea o anhela, pues la Ley Universal le retribuye dándole lo que expande, no lo que desea.

Tu paradigma mental se alimenta y retroalimenta en cada momento de tu vida y en esa alimentación y retroalimentación es que te perjudica o favorece. Según sea esto, te conviertes en una persona exitosa o fracasada.

Por lo general, la mayoría de las veces no eres consciente de esta situación, razón por la cual tu paradigma mental te esclaviza y paraliza, imposibilitándote de toda posibilidad de éxito y autorrealización personal.

Por ejemplo, cuando piensas, “el dinero es el causante de todos los males” tienes un pensamiento que corresponde a una valoración que adquiriste sobre el dinero.

Esta valoración corresponde a una manifestación del defecto psicológico “envidia” y que, de manera inconsciente, lo tomaste de padres o familiares cercanos y del grupo social al cual perteneces y lo repites también de manera inconsciente.

Este pensamiento, guardado en el interior de tu mente, en determinado momento aflora, justo cuando hay otra manifestación de algún otro defecto en relación con el dinero.

Otro ejemplo, cuando dices, “no tengo tiempo”. Este pensamiento corresponde al defecto pereza y al miedo. También lo tomaste inconscientemente de los demás y lo repites de manera inconsciente y automática.

En realidad, las personas al decir esta expresión lo que están haciendo es evadir una acción o una responsabilidad consigo mismas, sea por pereza o por temor.

¿Por qué? Porque cambiar de vida requiere esfuerzo y cuando el defecto pereza te gobierna, entonces hay miles de “razones” para no hacer algo.

¿Cuál es la solución?

La solución es realizar un proceso de reestructuración del paradigma mental.

Mediante la reestructuración del paradigma mental puedes cambiar lo que expandes, puedes también cambiar tu realidad.

Puedes poner en armonía tu conciente e inconsciente. Puedes también armonizar tu mente con tu corazón. El resultado será favorable.

¿Cómo reestructurar tu paradigma mental?

Es necesario, en líneas generales, limpiar de toda esa “maleza” que rodea tu semilla divina llamada conciencia para que se manifieste tu parte divina. De esa manera podrán germinar y expandirse tus talentos y virtudes.

De esa forma podrás expandir elementos positivos y la Ley Universal te retribuirá de la misma manera.

Es imprescindible que entres en un estado de auto observación para poder realizar este proceso de manera efectiva y productiva. La auto observación tiene que darse de instante en instante.

Estar atento a cada una de las manifestaciones de tu mente es tu trabajo.

También es necesario que adoptes una fortaleza interna para que dé fuerza a tu voluntad. Sin voluntad suficiente no habrá buen resultado.

¿Cuáles son los pasos?

En primer lugar, descubrir el conjunto de elementos que conforman tu paradigma mental.

Es necesario conocer cuáles son todos los pensamientos que constantemente afloran en tu mente, incluyendo los positivos.

En segundo lugar, identificar los elementos negativos que quieres cambiar. Todos y cada uno de los pensamientos negativos.

En tercer lugar, eliminar estos elementos negativos. Al eliminarlos dejarán un espacio vacío que será ocupado por los nuevos elementos que germinen. La conciencia se enriquece y fortalece. Despierta.

En quinto lugar, alimentar eficiente y adecuadamente a los elementos que empiezan a nacer para fortalecerlos y enriquecerlos.

En sexto lugar, expandirlos, tanto a nivel oral por medio de las palabras habladas, como a nivel escrito por medio de las palabras escritas.

¿Cómo descubrir y/o conocer cuál es tu paradigma mental?

Como dije anteriormente, es necesario estar en un estado de auto observación.

Es imprescindible examinar muy detenidamente cada elemento que conforma tu paradigma mental.

Esto se logra a través de una serie de prácticas y de ejercicios mentales.

Empieza a notar y a anotar cada uno de los pensamientos que afloren en tu mente en cada momento de tu vida.

Por ejemplo, al momento de levantarte, de desayunar, de ir a trabajar, de almorzar, de trabajar, de descansar, de volver a casa, de estar con alguien, etc.

¿Por qué es necesario reestructurar tu Paradigma Mental?

Como dije anteriormente, cada una de las manifestaciones de los defectos sicológicos se presenta primeramente en forma de pensamientos. Si estos no son controlados, entonces pasan a manifestarse en forma de sentimientos y de allí redunda en las acciones.

Si se generan pensamientos negativos, entonces se generaran sentimientos negativos y se tendrán acciones negativas.

De allí la importancia de aprender a reestructurar tu paradigma mental, pues al hacerlo, estás modificando tus acciones y también lo que expandes.

Al permitir que tu conciencia se manifieste, es decir, al permitir que germinen, se enriquezcan y expandan elementos positivos (talentos y virtudes), entonces eso mismo vendrá a tí. Tus deseos se materializan.


Recurso Recomendado: Caminando Hacia La Prosperidad…

 

A tu servicio siempre,

Tula Alcocer,
Fundadora y Directora de la Escuela de Prosperidad Shri Sama
Creadora del Programa de Prosperidad Integral ACFA

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‎¿Por Qué Necesitas Ser Rico?‎

¿Alguna vez te has preguntado por qué debes ser rico?‎

Se que muchas personas le huyen a la riqueza debido a creencias o prejuicios que considero inoportunos, ya que adquirir riqueza es algo inherente al hombre, y está en su interior, no en su exterior.

Lamentablemente, la mayoría de las personas buscan la riqueza fuera de sí. La buscan en el lugar equivocado.

Cada persona tiene un concepto diferente de riqueza. Si le preguntaras a un medico que es riqueza, seguramente te responderia “tener muchos pacientes para poder comprar una casa grande y bonita”. Si le preguntaras a un nino huerfano que es la riqueza, seguramente te diria “poder tener a mi mama, mi papa, mis hermanos, mi familia”…

Para mi la riqueza no es más que la expresión física de nuestra capacidad creadora y emprendedora canalizada por nuestro discernimiento y libre albedrío, y potencializada por nuestra dedicación y esfuerzo (energía).

Nuestro mundo exterior es el reflejo de nuestro mundo interior. Somos lo que pensamos, sentimos y actuamos. Si aun no has obtenido riqueza es porque en tu interior hay una oposición a obtenerla.

Obtener riqueza, por tanto, demanda un cambio interno. Un cambio en nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

Cuando empezamos a pensar ‘de cierto modo’, como diría Wallace Wattles, entonces empezamos a sentir también de cierto modo y eso nos lleva a actuar de cierto modo.

Empezamos un proceso de cambio y de transformación.

Para cambiar necesitamos primero conocer. Por eso se hace imperante conocer los pensamientos que nuestra mente alberga. Luego eliminarlos, y, en su lugar, colocar pensamientos nuevos, de riqueza, de prosperidad, de éxito.

Este proceso nos engrandece. Nos hace crecer interiormente. Nos hace despertar a ese genio interno que todos tenemos y que es el que cumple todos nuestros deseos. Es un trabajo de DIA a DIA, de instante a instante. Necesitas tener mucha voluntad y estar enfocado siempre. Estar en auto observación.

Este proceso te ayudará a autodescubrirte, a autoconocerte. Te ayudará a saber quien eres y cual es el propósito de tu vida. Te ayudará a obtener riqueza.

La riqueza no es, como puedes ver, la acumulación de dinero. Va más allá de eso. El dinero es importante pero no es ni lo más ni lo único importante. Obtener riqueza, significa, entre otras cosas, obtener dinero. Pero el hecho de obtener dinero solamente no te hace rico.

Existen personas que tienen mucho dinero y son muy pobres. La riqueza está en un plano diferente al del dinero. La riqueza te da la capacidad de lograr libertad financiera a través del desarrollo de tus capacidades y adquisición de destrezas y habilidades. La mera acumulación u obtención de dinero no te da libertad financiera. Obtener riqueza significa obtener libertad en todos los sentidos.

Ser ricos nos ayuda a desarrollar nuestro SER. Nos permite HACER lo que tenemos que hacer y, por consiguiente, nos da el TENER lo que merecemos por nuestro trabajo.

Recuerda, tenemos el derecho a ser ricos y felices. Y también tenemos el deber de serlo. Por eso debemos esforzarnos para gozar de ese derecho.

Una persona rica es aquella que en su interior ha desarrollado talentos, virtudes. Es aquella que ha ‘despertado’ y cuya visión se ha ampliado y va mas allá de lo que sus ‘ojos ven’. Es aquella quien ha elevado su espíritu.

El ser rico implica un autoconocimiento que te permitirá conocer a los demás. Esto te ayudará a multiplicar tu tiempo, tu esfuerzo y tu dinero de manera efectiva y eficiente.

Convertirte en una persona rica debe ser tu objetivo si quieres alcanzar la libertad financiera y prosperidad en tu vida. Te expandirás y atraerás la prosperidad hacia ti. Podrás DAR y, por lo tanto, RECIBIR.

Tú atraes lo que expandes. Y tu expansión empieza desde lo mas mínimo de tu ser. Empieza en tus células, en tus genes. Si tienes riqueza en tu interior, eso expandirás y eso es lo que habrá en tu exterior. Esa es la razón por la que debes convertirte en una persona rica. Atraeras riqueza.

Por otro lado, cuando aprendes a poner el dinero en tu mente, te liberas de él, dejas de ser su esclavo. ¿Qué significa poner al dinero en nuestra mente? Significa poner a trabajar a tu dinero para tí. ¿Cómo se logra esto? Sencillo. Cumpliendo con el ciclo de la prosperidad que veremos en el siguiente post.

“No midas tu riqueza por el dinero que tienes, mide tu riqueza por aquellas cosas que no cambiarías por dinero”.

A tu servicio iempre,

Fortuna Alcocer.
Directora de Escuela de Prosperidad Shri Sama

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